Mala praxis médica: hablemos de lo que molesta

Cada vez que se comete un acto de negligencia profesional médica, no pierde el paciente, ni el médico, ni los seguros, ni los familiares... perdemos todos. ¿Por qué? Cuesta entender aquello que constituye un bien colectivo, y la salud de la comunidad lo es. Si algo que puede salir bien, pero, se hace mal, y sale mal sin justificativo, la situación es perjudicial para toda la comunidad. Los casos de negligencia médica atraviesan todos los sectores y las clases sociales, se dan en contextos de pocos recursos, pero también, en situaciones donde no falta nada e igual se opta por hacer las cosas "a la bartola". ¿Qué lleva a la cultura del riesgo a profesionales que accedieron al más alto nivel educativo? Este es un interrogante que a muchos avergüenza contestar.

lunes, 20 de julio de 2015

Idea Nº 2

Medios para erradicar el problema definitivamente

Algunos países están pensando y otros ya están aplicando nuevas fórmulas imaginativas, inteligentes y equitativas, para resolver las perniciosas consecuencias de la mala praxis.
Instrumentar una indemnización para los pacientes que padezcan daño, como resulta de un tratamiento médico, haya o no culpa. El financiamiento puede tener una fuente impositiva, como sustento en una responsabilidad del Estado en proteger el Derecho a la Salud o nutrirse de los aportes y contribuciones destinados al sistema de cobertura o en parte por el Estado y los efectores de los servicios de salud, mediante un porcentaje de los aranceles que perciban. En este caso, el esfuerzo económico para sustentar el pago de las indemnizaciones sería acorde con los ingresos de los profesionales y establecimientos. Constituir un seguro a favor del paciente, para el supuesto de quedar incapacitado, financiado con recursos provenientes del sistema que le cubre los servicios, formado de modo similar al fondo de redistribución que contempla el Seguro Nacional de Salud.
Revista APM Autor sin especificar Enero 2014.