Mala praxis médica: hablemos de lo que molesta

Cada vez que se comete un acto de negligencia profesional médica, no pierde el paciente, ni el médico, ni los seguros, ni los familiares... perdemos todos. ¿Por qué? Cuesta entender aquello que constituye un bien colectivo, y la salud de la comunidad lo es. Si algo que puede salir bien, pero, se hace mal, y sale mal sin justificativo, la situación es perjudicial para toda la comunidad. Los casos de negligencia médica atraviesan todos los sectores y las clases sociales, se dan en contextos de pocos recursos, pero también, en situaciones donde no falta nada e igual se opta por hacer las cosas "a la bartola". ¿Qué lleva a la cultura del riesgo a profesionales que accedieron al más alto nivel educativo? Este es un interrogante que a muchos avergüenza contestar.

viernes, 24 de julio de 2015

Mito: "La industria del juicio"

No es posible achacarle a la avidez de los estudios jurídicos una inclinación a iniciar juicios innecesarios por negligencia profesional médica, ya que, ningún abogado puede firmar como un médico dado que es lego en medicina al igual que un juez,  y para iniciar un juicio de éstas  características se requiere "criterio médico".

Quien puede generar la documentación para iniciar un juicio de este tipo es, y sólo es un médico, que no es necesario ni que sea perito, ni especialista o subespecialista en el caso específico que se trate, simplemente médico. Es decir que los únicos que pueden impulsar tal industria son los mismos médicos girando en un circulo vicioso de una actividad corporativa en derredor de sí mismos.

Pongamos el caso de una persona victima de una negligencia profesional ocultada o disimulada la que necesita atención médica o certificación legal de discapacidad. ¿Qué necesitará esa persona? Otro médico que la atienda, reconozca que el colega se equivocó y le ayude a subsanar y certificar la lesión sufrida. Si ningún médico de su cobertura de salud quiere hacerlo porque en ese acto heroico pone en problemas a la cobertura para la cual trabaja, el pobre infeliz paciente damnificado para atenderse tendrá que: hacerlo en forma particular y pagar, ver en qué hospital público alguien le quiere dar una mano y derivar el gasto al sistema público, recurrir a un médico legista o perito que están para esto pero cobran la consulta particular el doble que un médico que no es legista, ...o.... tal vez rezar. Tiene que hacer esto sólo para generar documentación para un juicio de amparo para reclamar por su derechos negados, ni siquiera pensando en reclamar indemnización.

Por lo expuesto, quienes se benefician de la negligencia profesional médica son los mismos médicos con su actitud corporativa dueños de la salud de la comunidad como los dueños de la pelota de un partido en el que ellos ponen las reglas para jugar.